lunes, 15 de octubre de 2007

I. Odio las esquinas.

Odio las esquinas.

Nunca sabes que te puedes encontrar a la vuelta, pero peor es no saber lo que puedes perder al doblarla.

Odio las esquinas.

Te obligan a dejar cosas atrás, partiendo tu vida, llenando cada pequeño tramo recto de seguridad con sucios fragmentos de incertidumbre que fomentan las reacciones salvajes del ser humano. Volviéndonos bestias inmundas predispuestas a morder a aquellos que antes nos tendieron una mano solo por alargar ligeramente nuestra mísera existencia.

Odio las esquinas.

Te impiden ver como se aproximan los obstáculos del camino hacia ti, inexorablemente, como afiladas espadas de corazón helado. Espadas que cortan hilos de historias pasadas, hiriendo la profundidad de cada abominable ser que las desafía, mutilando cada una de las almas imperfectas que cambia su rumbo.

Odio las esquinas.

Mezquinas facetas de cada uno de los prismas humanos que ocultan sucias verdades, haciendo que ríos oscuros llenos de inmundicia personal desvíen su curso de una clara confrontación con la realidad hacia un lago insondable de desperdicios de psiques putrefactas.

Odio las esquinas.

Pequeñas divisiones ortogonales de cada uno que surcan como llagas la piel, la vida.

Odio las esquinas.

4 comentarios:

Myrme dijo...

Las esquinas son algo muy curioso. Como tú dices, te ocultan cosas, pero también sirven de punto de encuentro, de lugar de trabajo (XD) y a veces incluso de abrigo cuando vagamos perdidos y no encontramos ningún otro sitio en el que refugiarnos, y, al mismo tiempo, no perder el contacto con la vida frenética e imparable que sigue su curso al otro lado de cualquier calle.

¡Desvirgado quedas!

PS: Sé que no ha sido gran cosa, pero la verdad es que ahora mismo estoy ocupado intentando seducirte por el messenger y no puedo escribir cosas muy ocurrentes. Sé que sabrás entenderlo.

:)

Kyle dijo...

Razón llevas mi querido Robin de los blogs. Quizás me dejé llevar por el carácter apocalíptico que ha tomado el dia de hoy desde que Morfeo me pegó una patada en los cojones para levantarme xD.

Roberto Martín dijo...

Las esquinas no deben odiarse, deben temerse como se teme a la esquina definitiva, aquélla tras la cual solo hay frío, oscuridad, apatía, soledad, quietud...

En nuestra vida, cada esquina es un trozo de vida que nos abandona, etapas que quemamos, que nos bebemos o que pisamos como si de una ladilla exploradora se tratase.

Hay esquinas divertidas, como tu primera relación sexual, tu primer amor, tus primeros Reyes Magos...

Las más son las dolorosas, aquéllas que por conocidas no ejemplarizaré.

Putas esquinas

¿Cuantas quedan?

Ahora estoy agazapado, mirando la próxima esquina, intentando escudriñar que hay detrás.

Ésta seguro que no me pilla despistado.

Tengo miedo, algo aprendí..., cuantos mas granos de arena aglutina mi reloj vital, más dolorosas son las esquinas.

Puta esquina, ¿qué habrá detras?

¿Será la última? ¿He llegado ya?

Puta esquina.

Anónimo dijo...

ontia k tres....desde cuando sois tan poeticos??? me dais miedo mamones ¬¬

Bea :D